Tuve la oportunidad de hacer la visita al Templo Mayor en el Centro Histórico de la Ciudad de México. El guía era una persona autóctona e iba vestido de la misma manera, de entrada lo primero que pensé fue ¿él nos va a dar el recorrido?

Nos dio la bienvenida en lengua Náhuatl, luego hizo algunos rituales a los dioses y luego ya dirigiéndose al grupo, empezó a explicarnos la importancia de los elementos que ahí veíamos.

No tardé mucho en subirlo de nivel, puesto que el dominio del tema era absoluto, cualquier duda la aclaraba y la pasión que demostraba, contagiaba. Por el contrario, empecé a sentirme tan insignificante a su lado, desconocía la mitad de las cosas o más.

Luego con todo su orgullo exaltado, nos contó que había sido invitado por varios países para exponer el tema de nuestra cultura, ¡habla 5 idiomas aparte del español!, más lenguas nativas.

Me dejó sin palabras y una vez más aprendí que no se debe juzgar por lo que ves, nunca sabes qué sorpresas te deparan.

Por lo pronto, he empezado con Inglés básico, quién me iba a decir cómo me decidiría yo a estudiar un idioma.

Sagrario Terrón

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